Biblioteca · Procedimiento
Biopsia con aguja gruesa
Entiéndelo mejor
Una biopsia con aguja gruesa saca un pedacito de tejido de una zona sospechosa para que un patólogo lo vea al microscopio. La aguja es hueca, y su grosor se mide en una escala llamada calibre: aquí se usan del 12 al 16.
Por dentro el aparato funciona con un resorte. Primero dispara una varilla delgada, el estilete, hacia dentro de la lesión; enseguida sale disparada una cánula cortante, que es un tubo con filo, y corta alrededor. Lo que queda atrapado es un cilindro de tejido, como cuando se saca un corazón de manzana.
Que salga en cilindro y no deshecho es justo lo importante. El tejido conserva su arquitectura, es decir, cómo están acomodadas las células unas respecto de otras, y eso deja ver si las células se están metiendo donde no deben, lo que se llama invasión. Una aguja fina, la delgadita, sólo trae células sueltas: sirve para mirarlas una por una, que es la citología, pero no para ver el acomodo.
Al final hay un paso que se pasa por alto: lo que dijo la imagen y lo que dijo el microscopio tienen que estar de acuerdo. Si la imagen apunta a algo preocupante y el tejido sale benigno, no se da el caso por cerrado: se vuelve a tomar la muestra, o se quita la lesión completa con cirugía.
En pocas palabras
La biopsia con aguja gruesa usa una aguja hueca de calibre 12 a 16 para sacar un cilindro de tejido.
Un dispositivo de resorte dispara un estilete dentro de la lesión y una cánula cortante cizalla el cilindro.
Ese cilindro conserva la arquitectura del tejido y permite valorar invasión; la aguja fina sólo rinde citología.
No saca células sueltas: saca un cilindro con su forma intacta.
Si la imagen y la patología no concuerdan, se vuelve a tomar la muestra o se pasa a la escisión quirúrgica.
Fuentes (1)
- National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingImage-Guided Breast Biopsy, StatPearlsPublicada
Esta página explica el tema de forma general; no indica qué tratamiento debe seguir una persona.
Actualizada el
