Biblioteca · Fisiología

Color de la piel

Entiéndelo mejor

El color de la piel no está repartido por igual: va guardado en paquetitos. Se llaman melanosomas y llevan dentro melanina, el pigmento. Los melanocitos, unas células de la capa basal de la epidermis, o sea del piso de abajo de la capa más externa de la piel, los traspasan a los queratinocitos, que son las células que forman el grueso de esa capa, y ahí se acumulan.

El tono que se ve depende de dos cosas a la vez. Una es la mezcla de pigmento: la eumelanina, que es parda o negra, y la feomelanina, que es amarilla o roja. La otra es cuántos melanosomas hay y cómo están repartidos.

Ahí está el detalle que casi nadie sabe. En general, en las pieles claras los melanocitos guardan racimos de dos o tres melanosomas juntos, y en las pieles oscuras suele haber más melanosomas y dispersos, uno por uno.

Piensa en sal esparcida sobre una mesa: en unos sitios cae en montoncitos de dos o tres granos y en otros, suelta y más abundante.

En pocas palabras

El color de la piel nace de los melanosomas con melanina que los melanocitos de la capa basal de la epidermis traspasan a los queratinocitos, donde se acumulan.

Depende de la proporción entre eumelanina, parda o negra, y feomelanina, amarilla o roja, y del número y la distribución de esos melanosomas.

En general, en las pieles claras los melanocitos guardan racimos de dos o tres melanosomas; en las oscuras suele haber más y dispersos uno a uno.

Sal esparcida: aquí en montoncitos, allá suelta y más abundante.

Fuentes (1)
  1. National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingBiochemistry, Melanin, StatPearlsPublicada

Esta página explica el tema de forma general; no indica qué tratamiento debe seguir una persona.

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