Biblioteca · Fisiología
El viaje de los linfocitos
Entiéndelo mejor
La defensa del cuerpo tiene su propia red de transporte: el sistema linfático. Por esos vasos llegan a los ganglios los antígenos, que son las señas de lo extraño, los anticuerpos y las propias células de defensa.
La forma del ganglio explica el recorrido. A cada uno entran varios vasos linfáticos aferentes, y de cada uno sale un solo vaso eferente, que acaba drenando en las venas. Piensa en varias calles que entran a una plaza y una sola salida.
Los linfocitos, las células blancas de la defensa, aprovechan esa red. Los linfocitos B, por ejemplo, viven en los órganos linfoides secundarios y al mismo tiempo circulan por la sangre.
Ese ir y venir importa porque es justamente en esos órganos donde se reconoce el antígeno y el linfocito se activa.
En pocas palabras
El sistema linfático es el transporte de la defensa: por él llegan a los ganglios los antígenos, los anticuerpos y las células inmunitarias.
A cada ganglio entran varios linfáticos aferentes y sale uno solo eferente, que acaba drenando en las venas.
Varias calles que entran a una plaza y una sola salida.
Los linfocitos B, por ejemplo, residen en los órganos linfoides secundarios y a la vez circulan por la sangre.
Ese tránsito importa porque en esos órganos se reconoce el antígeno y el linfocito se activa.
Fuentes (3)
- National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingPhysiology, Lymphatic System, StatPearlsPublicada
- National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingHistology, Lymph Nodes, StatPearlsPublicada
- National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingPhysiology, Immune Response, StatPearlsPublicada
Esta página explica el tema de forma general; no indica qué tratamiento debe seguir una persona.
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