Biblioteca · Fisiología
Envejecimiento de la piel
Entiéndelo mejor
Debajo de la capa más superficial de la piel está la dermis, y lo que la define es que es fibrosa: está hecha sobre todo de colágeno, que le da resistencia, y de fibras elásticas, que le permiten recuperar la forma. Dos cosas pueden debilitarla con los años: el tiempo mismo y la exposición crónica al sol.
La radiación ultravioleta, cuando se acumula año tras año, daña justamente esas fibras elásticas. Ese daño acumulado tiene nombre: elastosis solar. Es una hamaca de cuerdas que con los años se estira y ya no vuelve a tensarse.
Esa misma radiación causa también el fotoenvejecimiento, que desde afuera se ve como piel flácida y arrugada.
Hay algo más que el tiempo se lleva. Cuando la dermis pierde tejido conjuntivo, ya no sostiene bien los vasos sanguíneos que corren por ella. A eso se le llama púrpura actínica, o púrpura senil: las manchas moradas que aparecen en la piel con los años.
En pocas palabras
La dermis es sobre todo fibrosa, de colágeno y fibras elásticas, y el paso del tiempo y la exposición crónica al sol pueden debilitarla.
La radiación ultravioleta crónica daña las fibras elásticas de la dermis y produce elastosis solar.
Una hamaca de cuerdas que con los años se estira y ya no vuelve a tensarse.
Esa misma radiación causa fotoenvejecimiento, que se ve como flacidez y arrugas.
Con menos tejido conjuntivo la dermis ya no sostiene sus vasos: eso es la púrpura actínica.
Fuentes (2)
- National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingHistology, Dermis, StatPearlsPublicada
- National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingSunscreens and Photoprotection, StatPearlsPublicada
Esta página explica el tema de forma general; no indica qué tratamiento debe seguir una persona.
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