Biblioteca · Fisiología

Equilibrio de líquidos y linfa

Entiéndelo mejor

En cualquier tejido sobra siempre algo de líquido entre las células. Se llama líquido intersticial, y si se quedara ahí, se acumularía. No se queda: los vasos linfáticos lo reabsorben y lo devuelven a la sangre.

Ese líquido no entra al vaso linfático por una bomba que lo chupe. Entra por un desequilibrio de presiones entre el intersticio y el propio capilar: la hidrostática, que es la que empuja, y la oncótica, que es la que retiene por las proteínas disueltas.

El volumen que mueve no es poco: entre ocho y doce litros al día. Y lo mueve sin corazón. Dos tercios de ese flujo en reposo los genera su propia bomba, hecha de pericitos, unas células con capacidad contráctil que rodean el vaso, y de válvulas que sólo dejan pasar en un sentido.

Piensa en una bomba pequeña que trabaja sola, y en el músculo que la ayuda cada vez que uno se mueve.

En pocas palabras

El sistema linfático mantiene el equilibrio de líquidos: sus vasos reabsorben el que sobra en los tejidos, evitando que se acumule, y lo devuelven a la sangre.

Ese líquido entra al capilar linfático por el desequilibrio entre la presión hidrostática y la oncótica.

El sistema mueve entre ocho y doce litros al día: dos tercios del flujo en reposo los genera su bomba de pericitos y válvulas, y el resto, la compresión del músculo esquelético.

Una bomba pequeña que trabaja sola, ayudada por el músculo al moverse.

Fuentes (2)
  1. National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingPhysiology, Lymphatic System, StatPearlsPublicada
  2. National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingAnatomy, Lymphatic System, StatPearlsPublicada

Esta página explica el tema de forma general; no indica qué tratamiento debe seguir una persona.

Actualizada el

¿Conoces a alguien a quien le serviría?

Compártelo.