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Hipogonadismo masculino (testosterona baja)
Entiéndelo mejor
El hipogonadismo masculino es lo que mucha gente llama testosterona baja: el cuerpo del hombre tiene menos testosterona, una hormona, de la que debería. Aun así, un análisis bajo no basta por sí solo para el diagnóstico clínico, el que toma en cuenta a la persona y no sólo el resultado del laboratorio: además tiene que haber algún síntoma o signo, como tener menos deseo sexual.
Casi toda la testosterona se fabrica en el testículo, en unas células llamadas células de Leydig. Pero esas células no arrancan solas: esperan la orden de la hipófisis, una glándula pequeña en la base del cerebro, que las estimula con un mensajero químico, la hormona luteinizante o LH. Piensa en un taller que sólo trabaja cuando le llegan pedidos de la oficina: la hipófisis es la oficina, la LH son los pedidos y las células de Leydig son el taller. Toda esa línea de mando, que arranca en el hipotálamo, una zona del cerebro, pasa por la hipófisis y llega al testículo, se llama eje hipotálamo-hipófisis-testículo. La falla puede estar en cualquier punto de esa línea, y puede venir de nacimiento, que es lo congénito, o aparecer más adelante, que es lo adquirido.
Ahí está la diferencia entre los tipos. Si el que falla es el taller, es decir, el propio testículo, el hipogonadismo es primario: los pedidos siguen llegando, y en los análisis la LH sale alta. Pasa, por ejemplo, en el síndrome de Klinefelter, una condición genética que tiene su propia ficha, o en la orquitis por paperas, cuando el virus de las paperas inflama el testículo. Si el taller está bien pero los pedidos no llegan como deberían, el hipogonadismo es secundario, y la LH sale normal o baja, como puede pasar con la obesidad o con trastornos de la hipófisis.
En pocas palabras
El hipogonadismo masculino es la deficiencia de testosterona por fallas, congénitas o adquiridas, del eje hipotálamo-hipófisis-testículo; el diagnóstico clínico exige además un síntoma o signo, como menos deseo sexual.
Las células de Leydig testiculares fabrican casi toda la testosterona cuando la hipófisis las estimula con hormona luteinizante (LH); si falla el testículo, el hipogonadismo es primario; si falla esa señal, secundario.
Es primario con LH alta, como en el síndrome de Klinefelter o la orquitis por paperas; secundario con LH normal o baja, como en la obesidad o trastornos hipofisarios.
Fuentes (2)
- National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingMale Hypogonadism, StatPearlsPublicada
- National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingKlinefelter Syndrome, StatPearlsPublicada
Esta página explica el tema de forma general; no indica qué tratamiento debe seguir una persona.
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