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Inmunidad adaptativa

Entiéndelo mejor

La respuesta inmunitaria del cuerpo tiene dos ramas. La inmunidad adaptativa es la segunda, y lo que la distingue son dos cosas: es específica, es decir, reconoce a un intruso en particular y no a cualquiera, y tiene memoria inmunológica, o sea que guarda el recuerdo de lo que ya enfrentó.

La hacen los linfocitos, un tipo de glóbulo blanco. Los hay de dos clases, B y T. Cada uno lleva en su superficie un receptor, una especie de cerradura, que se arma reordenando piezas dentro de la propia célula; así cada linfocito queda hecho para reconocer un antígeno concreto, que es la parte del intruso a la que se pega. Los linfocitos B fabrican inmunoglobulinas, el nombre técnico de los anticuerpos, dirigidas contra ese mismo antígeno.

Esta rama se caracteriza por dos mecanismos: la expansión clonal, que es la multiplicación del linfocito que acertó en copias de sí mismo, y la memoria inmunológica. Guarda el molde del intruso y por eso el segundo encuentro no empieza de cero. En esos dos mecanismos se apoya la protección duradera de las vacunas.

En pocas palabras

La inmunidad adaptativa es una de las dos ramas de la respuesta inmunitaria y se distingue por su especificidad y por su memoria inmunológica.

La ejecutan los linfocitos B y T, con receptores rearreglados que reconocen un antígeno concreto; los linfocitos B producen inmunoglobulinas dirigidas contra él.

La rama adaptativa se caracteriza por la expansión clonal y la memoria inmunológica, los mecanismos en los que se apoya la protección duradera de las vacunas.

Guarda el molde del intruso y por eso el segundo encuentro no empieza de cero.

Fuentes (1)
  1. National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingPhysiology, Immune Response, StatPearlsPublicada

Esta página explica el tema de forma general; no indica qué tratamiento debe seguir una persona.

Actualizada el

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