Biblioteca · Molécula
Inmunoglobulina E
Entiéndelo mejor
La inmunoglobulina E, o IgE, es uno de los tipos de anticuerpo, las proteínas de defensa del cuerpo. Tiene una rareza: casi no anda suelta en la sangre. Vive pegada a unas células de los tejidos, los mastocitos y los basófilos.
Piensa en una alarma ya atornillada a la pared. No está guardada en un cajón: está montada y esperando. Cuando llega un antígeno, es decir una partícula que el cuerpo reconoce como ajena, y se pega a esa IgE, la célula suelta al instante histamina, y además se pone a fabricar prostaglandinas y leucotrienos.
Esa descarga es lo que se puede sentir: estornudos, urticaria, que son ronchas en la piel, y broncoespasmo, el cierre de los bronquios que dificulta respirar. En el extremo más grave se llama anafilaxia.
Y la IgE no existe sólo para eso. También trabaja en la respuesta del cuerpo frente a las infecciones por parásitos.
En pocas palabras
La inmunoglobulina E, o IgE, casi no circula en el plasma: vive anclada a los mastocitos y basófilos de los tejidos.
Una alarma ya montada en la pared, esperando que alguien la toque.
Cuando un antígeno se une a la IgE anclada, la célula libera histamina de inmediato y fabrica prostaglandinas y leucotrienos.
Esa descarga puede producir estornudos, urticaria y broncoespasmo, y en el extremo anafilaxia.
La IgE también participa en la respuesta contra las infecciones parasitarias.
Fuentes (1)
- National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingImmunoglobulin E, StatPearlsPublicada
Esta página explica el tema de forma general; no indica qué tratamiento debe seguir una persona.
Actualizada el
