Biblioteca · Fisiología

Metabolismo del hierro

Entiéndelo mejor

El hierro hace falta para cosas muy distintas: fabricar ADN, mover electrones dentro de la célula y transportar oxígeno en la sangre. Tiene además una rareza. Sus niveles se controlan sólo por la absorción: la única manera de regular cuánto hierro hay es regulando cuánto entra.

Esa entrada ocurre en el duodeno, el primer tramo del intestino delgado. Ahí, en la superficie de las células del intestino, los enterocitos, hay una enzima llamada Dcytb que convierte el hierro férrico, que es insoluble, en hierro ferroso, que sí se absorbe. Entonces un transportador llamado DMT1 lo mete dentro del enterocito.

La parte fina viene después. Para pasar del enterocito a la sangre, el hierro sólo tiene una puerta: la ferroportina. Y esa puerta la controla una hormona, la hepcidina. Cuando la hepcidina se une a la ferroportina, la degrada, la puerta desaparece y el hierro se queda retenido dentro de la célula en vez de pasar a la sangre.

En pocas palabras

El hierro es esencial para la síntesis de ADN, el transporte de electrones y el transporte de oxígeno, y sus niveles en el cuerpo se controlan sólo por la absorción.

En el duodeno la enzima Dcytb reduce el hierro férrico a ferroso y el transportador DMT1 lo mete en el enterocito.

La ferroportina es la única salida del hierro celular y la hepcidina la controla: al unirse, la degrada y frena el paso del hierro a la sangre.

Fuentes (1)
  1. National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingBiochemistry, Iron Absorption, StatPearlsPublicada

Esta página explica el tema de forma general; no indica qué tratamiento debe seguir una persona.

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