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Por qué se tiñen los tejidos

Entiéndelo mejor

Para mirar un tejido al microscopio primero se corta en rebanadas finísimas y se tiñe, es decir se le da color. Cada colorante se pega a una parte distinta de la célula, y así resalta lo que interesa ver.

La hematoxilina y la eosina se usan juntas. El primero, la hematoxilina, es un colorante básico, y por pura química se pega a las estructuras ácidas de la célula, que por eso se llaman basófilas. Lo que agarra queda azul violáceo.

En la práctica eso pinta el núcleo, donde está el ADN, el manual de instrucciones de la célula, y también el retículo endoplásmico rugoso, la fábrica de proteínas. El segundo colorante, la eosina, es ácido y hace lo contrario: tiñe de rosa el citoplasma, el relleno que rodea al núcleo. De ahí la laminilla clásica, con núcleos azules sobre un fondo rosado.

Existen además tinciones especiales, dirigidas a un solo blanco. Son excelentes para lo suyo, pero tienen un costo: mientras marcan ese blanco, el resto deja de verse. Por eso de una misma muestra suelen prepararse varias laminillas, cada una teñida de otra manera.

En pocas palabras

El tejido se corta en secciones y se tiñe para verlo al microscopio; cada tinción resalta un componente importante.

La hematoxilina es un colorante básico que tiñe de azul violáceo las estructuras ácidas, llamadas por eso basófilas.

Así se ven el ADN del núcleo y el retículo endoplásmico rugoso; la eosina, ácida, tiñe de rosa el citoplasma.

Una tinción especial resalta muy bien su blanco pero el resto deja de verse, y por eso suelen prepararse varias laminillas.

Fuentes (1)
  1. National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingHistology, Staining, StatPearlsPublicada

Esta página explica el tema de forma general; no indica qué tratamiento debe seguir una persona.

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