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Postura
Entiéndelo mejor
Sostener la postura parece lo más fácil del mundo y es de lo más complicado que hace el cuerpo. El control postural y del equilibrio no depende de una sola cosa: hacen falta a la vez las redes motoras, las sensitivas, las visuales, las cognitivas y las vestibulares, las del oído interno que detectan la posición de la cabeza.
En una persona sana funciona con tres fuentes de información. La visual, o sea lo que ven los ojos. La somatosensorial, que es lo que informan la piel, los músculos y las articulaciones sobre dónde está cada parte. Y la vestibular, del oído interno. El sistema nervioso central suma esas tres señales y manda de vuelta una respuesta motora correctora. Estar de pie no es quedarse quieto: es corregir todo el tiempo.
Por eso, si uno de esos circuitos se altera, puede aparecer la inestabilidad postural, que es la incapacidad de mantener el equilibrio. No sólo al moverse: también parado y quieto, y en el momento en que se prepara un movimiento.
En pocas palabras
El control de la postura y el equilibrio es una actividad multifactorial que depende de integrar redes neurales motoras, sensitivas, visuales, cognitivas y vestibulares.
En una persona sana ese control se apoya en información visual, somatosensorial y vestibular: el sistema nervioso central suma esas señales y produce una respuesta motora correctora.
Estar de pie no es quedarse quieto: es corregir todo el tiempo.
Si cualquiera de esos circuitos se altera puede aparecer inestabilidad postural, la incapacidad de mantener el equilibrio en reposo o al preparar un movimiento.
Fuentes (1)
- National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingPostural Instability, StatPearlsPublicada
Esta página explica el tema de forma general; no indica qué tratamiento debe seguir una persona.
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