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Prueba de anticuerpos antinucleares

Entiéndelo mejor

En una enfermedad autoinmune la defensa del cuerpo ataca lo propio. Los anticuerpos antinucleares, que se abrevian ANA, son autoanticuerpos: anticuerpos dirigidos contra el material del núcleo de la propia célula, ese centro donde vive el ADN. Buscarlos suele ser el primer paso cuando se sospecha una enfermedad autoinmune sistémica del tejido conectivo, el tejido que sostiene y une al resto.

La prueba se hace enfrentando el suero de la persona, que es la parte líquida de la sangre, a células HEp-2 fijadas en un portaobjetos. Si hay anticuerpos, se pegan al núcleo y se iluminan bajo el microscopio formando figuras. El patrón fluorescente dice en qué parte del núcleo se pegó el anticuerpo. A esa técnica se le llama inmunofluorescencia indirecta y es el estándar de referencia.

Y aquí está lo importante: del 20% al 30% de la población general tiene ANA detectables. Por eso un resultado positivo no se lee solo, sino junto con lo que la persona tiene.

En pocas palabras

Los anticuerpos antinucleares se dirigen contra material del núcleo celular, y buscarlos suele ser el primer paso para diagnosticar una enfermedad autoinmune sistémica del tejido conectivo.

El suero se enfrenta a células HEp-2 fijadas y los anticuerpos unidos forman patrones fluorescentes: esa inmunofluorescencia indirecta es el estándar de referencia.

El patrón fluorescente dice en qué parte del núcleo se pegó el anticuerpo.

Del 20% al 30% de la población general tiene títulos detectables, así que un positivo se interpreta junto con las manifestaciones clínicas.

Fuentes (1)
  1. National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingBiochemistry, Antinuclear Antibodies (ANA), StatPearlsPublicada

Esta página explica el tema de forma general; no indica qué tratamiento debe seguir una persona.

Actualizada el

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