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Receptor de hormona

Entiéndelo mejor

Una hormona es un mensaje químico que viaja por la sangre, y la sangre pasa por todas partes. Entonces, ¿por qué una hormona no le hace lo mismo a cada célula del cuerpo? Porque el mensaje no basta: hace falta quien lo sepa leer.

Ese lector es el receptor, una pieza en la célula hecha a la medida de una hormona concreta. Es una cerradura: la llave abre sólo la puerta que le corresponde. Si la hormona encaja, pasa algo. Si no encaja, no pasa absolutamente nada, aunque la hormona esté ahí tocando. Al conjunto de células que sí traen esa cerradura se le llama tejido diana, y es el único al que la hormona puede dar órdenes.

Hay dos maneras de montar la cerradura. Las hormonas proteicas la traen en la superficie de la célula, y por ese camino la secuencia que lleva al efecto es relativamente rápida. Las hormonas esteroideas, en cambio, suelen encontrar su receptor dentro de la célula, así que el mensaje se lee en otro sitio.

En pocas palabras

La sangre lleva cada hormona por todo el cuerpo, pero sólo actúa sobre las células que tienen un receptor para ella.

Si la hormona encaja en el receptor hay efecto, y si no encaja no hay reacción; las células que sí lo tienen forman el tejido diana de esa hormona.

Una cerradura: la llave abre sólo la puerta que le corresponde.

Las hormonas proteicas usan receptores de la superficie, y ahí la secuencia de la acción es relativamente rápida; las esteroideas suelen usar receptores de dentro de la célula.

Fuentes (1)
  1. SEER Training Modules, National Cancer InstituteCharacteristics of Hormones, SEER Training Modules

Esta página explica el tema de forma general; no indica qué tratamiento debe seguir una persona.

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