Biblioteca · Fisiología

Regulación del azúcar en la sangre

Entiéndelo mejor

La glucosa de la sangre es el azúcar del que viven las células, y su cantidad casi no se mueve aunque comamos o dejemos de comer. Eso lo logran dos hormonas que se reparten el trabajo: la insulina y el glucagón.

Cuando la glucosa sube, se secreta insulina y la glucosa pasa de la sangre al interior de las células. Cuando la glucosa baja, se secreta glucagón, que la vuelve a subir. El glucagón lo fabrican las células alfa del páncreas, y hace dos cosas: desarma el glucógeno guardado y además fabrica glucosa nueva.

En medio está el hígado, que hace de amortiguador. Después de comer guarda glucosa en forma de glucógeno, que es la manera de almacenarla, y en las horas siguientes la va devolviendo.

Piensa en una alacena: se llena al terminar de comer y se vacía poco a poco entre comidas.

En pocas palabras

La insulina y el glucagón trabajan juntos para sostener la glucosa de la sangre y regular su entrega a los tejidos.

La glucosa alta hace secretar insulina, que la mete a las células; la baja hace secretar glucagón, que la sube.

El hígado amortigua: guarda glucosa como glucógeno tras la comida y la devuelve en las horas siguientes.

Una alacena que se llena al terminar de comer y se vacía entre comidas.

El glucagón, de las células alfa del páncreas, desarma glucógeno y además fabrica glucosa nueva.

Fuentes (2)
  1. National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingPhysiology, Glucagon, StatPearlsPublicada
  2. National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingPhysiology, Glucose Metabolism, StatPearlsPublicada

Esta página explica el tema de forma general; no indica qué tratamiento debe seguir una persona.

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