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Shock circulatorio

Entiéndelo mejor

El shock circulatorio, también llamado choque, es la forma en que se manifiesta una falla de la circulación, y pone en riesgo la vida. Su resultado es la hipoxia: las células y los tejidos se quedan sin el oxígeno suficiente.

Esa hipoxia puede venir por tres lados: que llegue menos oxígeno, que los tejidos gasten más o que no logren aprovechar el que les llega. Y dentro de la célula arranca un problema que se alimenta a sí mismo. La falta de oxígeno produce acidosis, es decir que el medio se vuelve ácido, y reduce el flujo de sangre de esa zona. Con menos flujo llega todavía menos oxígeno. Un círculo vicioso: la falta de oxígeno frena el flujo que traería más. Es como un embotellamiento: entre menos coches logran pasar, más se atora el tráfico y todavía pasan menos.

Al principio el cuerpo se defiende. El corazón se acelera, que es la taquicardia, y los vasos de la periferia se estrechan, que es la vasoconstricción periférica, para contrarrestar la caída de la perfusión, el riego de los tejidos. Cuando esas defensas ya no alcanzan, los órganos empiezan a fallar.

En pocas palabras

El shock circulatorio es la expresión de una falla de la circulación que pone en riesgo la vida y deja a células y tejidos en hipoxia.

La hipoxia surge porque llega menos oxígeno, se consume más o se aprovecha mal, y en la célula provoca acidosis y menos flujo regional, que la agravan.

Un círculo vicioso: la falta de oxígeno frena el flujo que traería más.

Al inicio, la taquicardia y la vasoconstricción periférica contrarrestan la caída de perfusión; si ya no alcanzan, aparece disfunción temprana de órganos.

Fuentes (1)
  1. National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingShock, StatPearlsPublicada

Esta página explica el tema de forma general; no indica qué tratamiento debe seguir una persona.

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