Biblioteca · Histología
Tipos de fibra muscular
Entiéndelo mejor
No todas las fibras del músculo esquelético son iguales. Se agrupan en tres tipos: I, IIa y IIb.
Las de tipo I son las lentas. Se contraen despacio, se cansan poco y son las que sirven para aguantar: mantener la postura de pie todo el día, correr un maratón.
Las de tipo I y las de tipo IIa se llaman rojas, y el color no es un adorno. Viene de la mioglobina, una proteína parecida a la hemoglobina que guarda oxígeno dentro del músculo. Con oxígeno a la mano sacan energía por fosforilación oxidativa, que es el método eficiente, y por eso están llenas de mitocondrias, las fábricas de energía de la célula. Las IIa quedan en medio: rápidas, pero para esfuerzos de duración media como caminar o andar en bicicleta.
Las de tipo IIb son las blancas, con poca mioglobina y pocas mitocondrias. Sacan energía por glucólisis anaerobia, es decir, sin oxígeno, lo cual es rápido pero se agota pronto. Es la diferencia entre un maratonista y un velocista: el mismo cuerpo, dos motores con combustible distinto.
En pocas palabras
Las fibras del músculo esquelético se agrupan en tres tipos: I, IIa y IIb.
Las tipo I son lentas, se fatigan poco y sirven a la resistencia, como sostener la postura.
Las IIa son rápidas y de fatiga intermedia, para caminar o andar en bicicleta; con las I son rojas por su mioglobina, llenas de mitocondrias y oxidativas.
Las IIb son blancas, tiran de glucólisis anaerobia y se fatigan rápido: sprint y levantar peso.
Un maratonista y un velocista: el mismo cuerpo, dos motores con combustible distinto.
Fuentes (1)
- National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingPhysiology, Skeletal Muscle, StatPearlsPublicada
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