Biblioteca · Fisiología
Ventilación pulmonar
Entiéndelo mejor
La ventilación pulmonar es el aire que entra y sale de los alvéolos, que son los saquitos donde termina el árbol respiratorio. Ahí, entre el aire alveolar y la sangre de los capilares pulmonares, los vasos más finos del pulmón, se intercambian los gases: entra oxígeno y sale dióxido de carbono.
El camino tiene dos partes con oficios distintos. La zona de conducción la forman la mayoría de los bronquiolos y las vías grandes, y su trabajo es sólo llevar el gas hasta donde se intercambia. La zona respiratoria es el destino, y la forman los bronquiolos respiratorios, los conductos alveolares, los sacos alveolares y los alvéolos. Los tubos grandes sólo reparten el aire; el intercambio ocurre al final.
Y el pulmón no ventila igual en todas partes. En la base entra un 50% más de aire que en el vértice, la punta de arriba. Cuando la ventilación y la perfusión, que es el flujo de sangre, dejan de coincidir bien, eso puede contribuir a la hipoxemia, que es tener poco oxígeno en la sangre.
En pocas palabras
La ventilación pulmonar es el flujo de aire que entra y sale de los alvéolos, donde se intercambian gases con la sangre capilar.
La mayoría de los bronquiolos y vías grandes forman la zona de conducción, que entrega el gas a los alvéolos; la respiratoria abarca bronquiolos respiratorios, conductos y sacos alveolares.
Los tubos grandes sólo reparten el aire; el intercambio ocurre al final.
El pulmón no ventila igual: la base recibe un 50% más que el vértice, y el desajuste con la perfusión puede contribuir a la hipoxemia.
Fuentes (1)
- National Center for Biotechnology Information, StatPearls PublishingPhysiology, Pulmonary Ventilation and Perfusion, StatPearlsPublicada
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