Biblioteca · Célula
Célula tubular renal
Entiéndelo mejor
Después de que el riñón cuela la sangre, alguien tiene que recuperar lo que sí servía. Ese trabajo lo hacen las células tubulares renales, y las del túbulo contorneado proximal están hechas justo para eso. Forman un epitelio cúbico simple, que es una sola hilera de células con forma de cubo, y su oficio es absorber y transportar agua, electrolitos, o sea las sales del cuerpo, y otras sustancias disueltas.
Al microscopio se reconocen por tres detalles que son puro oficio. El lado que da al líquido filtrado tiene un borde en cepillo, una franja peluda hecha de microvellosidades, que son pelitos diminutos de la propia célula: gracias a ellos la misma célula toca mucho más líquido, igual que una toalla de rizo seca más que un trapo liso del mismo tamaño. En el otro extremo, el que se apoya en el suelo, se alinean mitocondrias largas y delgadas, que son las plantas de energía de la célula. Y por dentro hay muchas vesículas, bolsitas de transporte. Alrededor del tubo corren los capilares peritubulares, los vasos que recogen lo rescatado y lo devuelven a la sangre: el agua, los iones y las demás sustancias que se rescataron.
En pocas palabras
Las células del túbulo contorneado proximal forman un epitelio cúbico simple dedicado a absorber y transportar agua, electrolitos y otros solutos.
Se reconocen por un borde en cepillo de microvellosidades que amplía la superficie en contacto con el ultrafiltrado, por mitocondrias largas y delgadas en el polo basal y por vesículas de transporte.
El borde en cepillo hace lo que una toalla de rizo: toca mucho más superficie.
Los capilares peritubulares que rodean al túbulo recuperan el agua, los iones y otros componentes del plasma que se reabsorbieron.
Fuentes (1)
- National Center for Biotechnology InformationHistology, Nephron. StatPearls
Esta página explica el tema de forma general; no indica qué tratamiento debe seguir una persona.
Actualizada el
